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b'JUAN A. GARRALDA'
b'TRAGEDIA DE LAS INSTITUCIONES DE SALUD MENTAL, LA'
b'LETRA VIVA'

Páginas: 112
Formato: b''
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: b'9786319075328'

b'Esta tragedia es multifac\xe9tica, tiene cap\xedtulos o temas: biol\xf3gicos, m\xe9dicos, econ\xf3micos, hist\xf3ricos, filos\xf3ficos, morales, jur\xeddicos, legales, sociales, pol\xedticos, gremiales, psicol\xf3gicos, ideol\xf3gicos, t\xe9cnicos, antropol\xf3gicos y hasta arquitect\xf3nicos los que son muy relevantes. Se desarrollan en el texto cada uno por separado a conciencia de que est\xe1n estrechamente entrelazados; se muestra la manera irracional, en cada tema, de abordar los problemas irracionales de la conducta humana, provocando en su conjunto la iatrogenia de estas instituciones, como por ejemplo los costos de mantenimiento que requieren los grandes hospitales. O los incompletos aspectos legales o el hospitalismo generado por la dependencia, m\xe1s o menos inconsciente, que involucra a todos los pertenecientes a la instituci\xf3n\nDesde hace por lo menos la mitad del siglo pasado han transcurrido cambios trascendentales en muchos lugares en el mundo y tambi\xe9n en algunas provincias de nuestro pa\xeds. Hubo lugares en los que se dieron transformaciones exitosas y los grandes hospitales del pasado pertenecen a la historia. En otros han sucedido transformaciones parciales, a veces te\xf1idas de gatopardismo. Y en otros casos permanecen inmutables sin atisbos de alg\xfan tipo de transformaci\xf3n, aunque sostengan, en algunos casos, un discurso aparentemente innovador.\nDos ejes paralelos de conflictos: el internismo versus la psiquiatr\xeda comunitaria (el hist\xf3rico caso Gheel) y las relaciones verticales (jer\xe1rquicas) versus las relaciones horizontales (los grupos comunitarios). Estos no tan f\xe1ciles de lograr pues los dispositivos socio- comunitarios pueden perder su horizontalidad b\xe1sica y convertirse en micro manicomios (como s\xed). Tener en cuenta que un equipo interdisciplinario es un grupo y como tal expuesto a conflictos que pueden llevar al fracaso del dispositivo.\nEl texto se condimenta con variadas vi\xf1etas donde en algunas de ellas se expresan las irracionalidades que hacen a la existencia de las estructuras manicomiales.\nHe preferido darle en la medida de lo posible, un tono personal, un poco autobiogr\xe1fico, con la intenci\xf3n de no solo trasmitir n\xfameros estad\xedsticos y resultados sino las vivencias con sus padecimientos y alegr\xedas, el sufrimiento y la esperanzada ternura con que el camino de mi psiquiatr\xeda he transitado a lo largo de m\xe1s de 50 a\xf1os.\nLa forma en que una sociedad asiste en salud mental, a los trastornos graves y a las adicciones, revela la calidad de la evoluci\xf3n de las relaciones entre los miembros de su comunidad m\xe1s all\xe1 de sus logros econ\xf3micos y tecnol\xf3gicos.\n\n\nJuan Alberto Garralda naci\xf3 en 1946 en San Fernando, Provincia de Bs. As. Concluy\xf3 el internado rotatorio en 1970 y en 1971 ingres\xf3 por concurso de oposici\xf3n a la residencia de Psiquiatr\xeda del Hospital Jos\xe9 T. Borda. Fue jefe de residentes y posteriormente jefe de guardia hasta 1979 en que fue invitado a retirarse del hospital, circunstancia afortunada pues pudo irse caminando, tal vez porque el principal motivo era por sus ideas psiqui\xe1tricas. En 1989 es nombrado director interventor del Hospital Borda dado la seria crisis sanitaria, producto en gran parte por la estructura manicomial del mismo. Despu\xe9s de dos a\xf1os de reformas y cambios administrativos fue echado por un ministro abogado, rector de una universidad privada, con el apoyo de la psiquiatr\xeda internista y conservadora. Despu\xe9s de un tiempo vuelve a su cargo de base en el hospital, desempe\xf1\xe1ndose en el servicio 29. Tiempo despu\xe9s gana el concurso de la jefatura de dicho servicio. Por consenso es nombrado nuevamente director. Persuadido que los cambios hacia una psiquiatr\xeda comunitaria deb\xedan efectuarse desde afuera del hospital, tal como lo expresa el art\xedculo 14 de la ley 448, creando los dispositivos comunitarios necesarios para externaciones r\xe1pidas o directamente evitarlas. Asume la direcci\xf3n de salud mental de CABA con ese principal objetivo. Se inaugura una residencia protegida habiendo otros dispositivos en pronta inauguraci\xf3n. Parad\xf3jicamente se le solicita la renuncia posiblemente por influencia de sectores internistas avalados por el gremio m\xe9dico. Toda esta trayectoria est\xe1 llena de reuniones, encuentros, comisiones, charlas, conferencias, escritos, visitas, mesas redondas etc. experiencias que son volcadas en este texto.'

TRAGEDIA DE LAS INSTITUCIONES DE SALUD MENTAL, LA

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ISBN: b'9786319075328'

b'Esta tragedia es multifac\xe9tica, tiene cap\xedtulos o temas: biol\xf3gicos, m\xe9dicos, econ\xf3micos, hist\xf3ricos, filos\xf3ficos, morales, jur\xeddicos, legales, sociales, pol\xedticos, gremiales, psicol\xf3gicos, ideol\xf3gicos, t\xe9cnicos, antropol\xf3gicos y hasta arquitect\xf3nicos los que son muy relevantes. Se desarrollan en el texto cada uno por separado a conciencia de que est\xe1n estrechamente entrelazados; se muestra la manera irracional, en cada tema, de abordar los problemas irracionales de la conducta humana, provocando en su conjunto la iatrogenia de estas instituciones, como por ejemplo los costos de mantenimiento que requieren los grandes hospitales. O los incompletos aspectos legales o el hospitalismo generado por la dependencia, m\xe1s o menos inconsciente, que involucra a todos los pertenecientes a la instituci\xf3n\nDesde hace por lo menos la mitad del siglo pasado han transcurrido cambios trascendentales en muchos lugares en el mundo y tambi\xe9n en algunas provincias de nuestro pa\xeds. Hubo lugares en los que se dieron transformaciones exitosas y los grandes hospitales del pasado pertenecen a la historia. En otros han sucedido transformaciones parciales, a veces te\xf1idas de gatopardismo. Y en otros casos permanecen inmutables sin atisbos de alg\xfan tipo de transformaci\xf3n, aunque sostengan, en algunos casos, un discurso aparentemente innovador.\nDos ejes paralelos de conflictos: el internismo versus la psiquiatr\xeda comunitaria (el hist\xf3rico caso Gheel) y las relaciones verticales (jer\xe1rquicas) versus las relaciones horizontales (los grupos comunitarios). Estos no tan f\xe1ciles de lograr pues los dispositivos socio- comunitarios pueden perder su horizontalidad b\xe1sica y convertirse en micro manicomios (como s\xed). Tener en cuenta que un equipo interdisciplinario es un grupo y como tal expuesto a conflictos que pueden llevar al fracaso del dispositivo.\nEl texto se condimenta con variadas vi\xf1etas donde en algunas de ellas se expresan las irracionalidades que hacen a la existencia de las estructuras manicomiales.\nHe preferido darle en la medida de lo posible, un tono personal, un poco autobiogr\xe1fico, con la intenci\xf3n de no solo trasmitir n\xfameros estad\xedsticos y resultados sino las vivencias con sus padecimientos y alegr\xedas, el sufrimiento y la esperanzada ternura con que el camino de mi psiquiatr\xeda he transitado a lo largo de m\xe1s de 50 a\xf1os.\nLa forma en que una sociedad asiste en salud mental, a los trastornos graves y a las adicciones, revela la calidad de la evoluci\xf3n de las relaciones entre los miembros de su comunidad m\xe1s all\xe1 de sus logros econ\xf3micos y tecnol\xf3gicos.\n\n\nJuan Alberto Garralda naci\xf3 en 1946 en San Fernando, Provincia de Bs. As. Concluy\xf3 el internado rotatorio en 1970 y en 1971 ingres\xf3 por concurso de oposici\xf3n a la residencia de Psiquiatr\xeda del Hospital Jos\xe9 T. Borda. Fue jefe de residentes y posteriormente jefe de guardia hasta 1979 en que fue invitado a retirarse del hospital, circunstancia afortunada pues pudo irse caminando, tal vez porque el principal motivo era por sus ideas psiqui\xe1tricas. En 1989 es nombrado director interventor del Hospital Borda dado la seria crisis sanitaria, producto en gran parte por la estructura manicomial del mismo. Despu\xe9s de dos a\xf1os de reformas y cambios administrativos fue echado por un ministro abogado, rector de una universidad privada, con el apoyo de la psiquiatr\xeda internista y conservadora. Despu\xe9s de un tiempo vuelve a su cargo de base en el hospital, desempe\xf1\xe1ndose en el servicio 29. Tiempo despu\xe9s gana el concurso de la jefatura de dicho servicio. Por consenso es nombrado nuevamente director. Persuadido que los cambios hacia una psiquiatr\xeda comunitaria deb\xedan efectuarse desde afuera del hospital, tal como lo expresa el art\xedculo 14 de la ley 448, creando los dispositivos comunitarios necesarios para externaciones r\xe1pidas o directamente evitarlas. Asume la direcci\xf3n de salud mental de CABA con ese principal objetivo. Se inaugura una residencia protegida habiendo otros dispositivos en pronta inauguraci\xf3n. Parad\xf3jicamente se le solicita la renuncia posiblemente por influencia de sectores internistas avalados por el gremio m\xe9dico. Toda esta trayectoria est\xe1 llena de reuniones, encuentros, comisiones, charlas, conferencias, escritos, visitas, mesas redondas etc. experiencias que son volcadas en este texto.'