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b'MIGUEL VITAGLIANO'
b'SALA DE MAQUINAS'
b'TENEMOS LAS MAQUINAS'

Páginas: 136
Formato: b''
Peso: 0.2 kgs.
ISBN: b'9789873633454'

b'\xbfCu\xe1l es la tecnolog\xeda de la imaginaci\xf3n? \xbfQu\xe9 dispositivos conciben los escritores para inventar un cuarto propio, que imponga su estilo? Antes de dejar Berl\xedn, Brecht desplegaba su po\xe9tica m\xfaltiple en sus siete escritorios mientras que Sylvia Plath advert\xeda en la puerta de su cuarto: \xab\xa1Silencio, aqu\xed trabaja una genia!\xbb. Miguel Vitagliano conjura e invoca los espacios, m\xe1quinas y man\xedas de diversos escritores, para dejar v\xeda libre a la escritura. Como si el espacio o el dispositivo fuera el primer requisito para la creaci\xf3n. \xabLlevamos incrustada en el est\xf3mago una m\xe1quina de escribir silenciosa\xbb, dice William Burroughs, y Vitagliano se pregunta c\xf3mo grandes escritores desplegaron una po\xe9tica singular del espacio, su propia disposici\xf3n, para escribir, siempre, en contra de los obst\xe1culos, los exilios, las dictaduras o las interrupciones de la vida dom\xe9stica. Desde los primeros escritorios, como la c\xe9lebre imagen de san Jer\xf3nimo junto a su le\xf3n, hasta el claustro de Sor Juana, el encierro de Flaubert o la escritura siempre m\xf3vil de Sarmiento, cada estilo se puede pensar desde su dispositivo, es decir su disposici\xf3n para escribir.'

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b'\xbfCu\xe1l es la tecnolog\xeda de la imaginaci\xf3n? \xbfQu\xe9 dispositivos conciben los escritores para inventar un cuarto propio, que imponga su estilo? Antes de dejar Berl\xedn, Brecht desplegaba su po\xe9tica m\xfaltiple en sus siete escritorios mientras que Sylvia Plath advert\xeda en la puerta de su cuarto: \xab\xa1Silencio, aqu\xed trabaja una genia!\xbb. Miguel Vitagliano conjura e invoca los espacios, m\xe1quinas y man\xedas de diversos escritores, para dejar v\xeda libre a la escritura. Como si el espacio o el dispositivo fuera el primer requisito para la creaci\xf3n. \xabLlevamos incrustada en el est\xf3mago una m\xe1quina de escribir silenciosa\xbb, dice William Burroughs, y Vitagliano se pregunta c\xf3mo grandes escritores desplegaron una po\xe9tica singular del espacio, su propia disposici\xf3n, para escribir, siempre, en contra de los obst\xe1culos, los exilios, las dictaduras o las interrupciones de la vida dom\xe9stica. Desde los primeros escritorios, como la c\xe9lebre imagen de san Jer\xf3nimo junto a su le\xf3n, hasta el claustro de Sor Juana, el encierro de Flaubert o la escritura siempre m\xf3vil de Sarmiento, cada estilo se puede pensar desde su dispositivo, es decir su disposici\xf3n para escribir.'