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CONSTITUCION DE LA NACION ARGENTINA DE 1949
BARNACLE

Páginas: 62
Formato:
Peso: 0.3 kgs.
ISBN: 9786316709202

Una Constitución supone un tratado en el que los ciudadanos pactan acatar ciertas normas en común que propendan a un marco de paz y concordia, y si los astros son propicios, que tiendan a favorecer el carácter solidario con el prójimo. La Constitución de la Nación Argentina de 1949 no solo opone individuos sino dos órdenes irreconciliables: la brega por la conquista de una superior calidad de vida para el pueblo frente a los postulados de aquellos que refutan el pensamiento humanista: Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero, tal es la premisa que esgrime un oscuro subsecretario de la Marina, de cuyo nombre queremos acordarnos (Arturo Rial), luego del derrocamiento del gobierno constitucional electo por la mayoría de los ciudadanos, donde por primera vez en la historia argentina las mujeres ejercen su derecho al voto. La Constitución de 1949 fue derogada por el gobierno de facto de 1955 y continúa siendo omitida en la cronología de reformas contempladas en la Constitución que vige. Insistimos en presentar al desocupado lector este texto, bajo una austera demanda a la experiencia (que no es una ciencia exacta, pero es la más experta que hay): el pueblo nunca duda; dudan los que piensan traicionarlo de alguna manera.

CONSTITUCION DE LA NACION ARGENTINA DE 1949

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Una Constitución supone un tratado en el que los ciudadanos pactan acatar ciertas normas en común que propendan a un marco de paz y concordia, y si los astros son propicios, que tiendan a favorecer el carácter solidario con el prójimo. La Constitución de la Nación Argentina de 1949 no solo opone individuos sino dos órdenes irreconciliables: la brega por la conquista de una superior calidad de vida para el pueblo frente a los postulados de aquellos que refutan el pensamiento humanista: Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que, en este bendito país, el hijo del barrendero muera barrendero, tal es la premisa que esgrime un oscuro subsecretario de la Marina, de cuyo nombre queremos acordarnos (Arturo Rial), luego del derrocamiento del gobierno constitucional electo por la mayoría de los ciudadanos, donde por primera vez en la historia argentina las mujeres ejercen su derecho al voto. La Constitución de 1949 fue derogada por el gobierno de facto de 1955 y continúa siendo omitida en la cronología de reformas contempladas en la Constitución que vige. Insistimos en presentar al desocupado lector este texto, bajo una austera demanda a la experiencia (que no es una ciencia exacta, pero es la más experta que hay): el pueblo nunca duda; dudan los que piensan traicionarlo de alguna manera.